miércoles, 18 de abril de 2012

¿Lees lo que leo? 29: “Arráncame la vida”.


Autor: Ángeles Mastreta

Editorial: Alfaguara

Esta novela fue la primera que he leído. Sin duda muy interesante y te hace reflexionar ya que narra la vida de una mujer llamada Catalina que se enamora de Andrés, un hombre mucho mayor  que ella. Todo lo que experimentaba era muy diferente ya que aun siendo muy joven tiene relaciones sexuales con él, y decide casarse con Andrés.

Poco después de que catalina se casa tiene un bebé. Andrés había tenido otras parejas con las cuales también tuvo hijas e hijos, así que a pocos días de que ella concibe a su pequeña hija Veranea, le presenta a sus demás hijos. A catalina le sorprende saber eso ya que no sabía absolutamente de que existían.

La vida que llevaba le aburría aunque se convirtió el centro de atención de la sociedad ya que Andrés se convirtió en el gobernador de Puebla. Pero con todos los privilegios que tenía, también pensaba en que había arruinado su vida casándose tan joven y el día que muere su esposo ella se siente liberada porque ya no había nadie que le dijera que hacer y sobre todo porque ya no lo amaba.

Nombre: Teresita de Jesús Bonilla Sánchez.
Biblioteca: Sor Juana Inés de la Cruz.
Localidad: Acajete.

martes, 17 de abril de 2012

¿Lees lo que leo? 28: Matar un Ruiseñor


Autora: Harper Lee

Creo que a lo largo de la vida hay muchos libros que son importantes, dependiendo el tema, llegan a uno como una iluminación; algunas veces nos identificamos con la historia, las emociones, las sensaciones, los lugares, los personajes…en fin. Igualmente creo que en todos encontramos una enseñanza o reflexión de cualquier tipo.
Pero estoy segura que el libro más importante de mi vida fue la primer novela que leí cuando tenía 11 años, lo recuerdo mucho porque era un libro que mi padre leía y a mi me daba curiosidad verlo metido un buen rato en ese libro, yo le preguntaba de que se trataba y él me contaba la historia conforme la iba leyendo, después de un tiempo cuando él  terminó de leerlo, yo lo tomé y fue una experiencia maravillosa la de conocer el mundo de la literatura, creo que de ahí me surge el amor por los libros además de que ese suceso hizo que me identificara más con mi padre y se creara otro lazo.
El libro se llama Matar un ruiseñor de la autora norteamericana Harper Lee, la historia se basa en los recuerdos de una mujer que recuerda varios sucesos de su niñez junto con su hermano mayor Jem y un amigo que llegaba a su pueblo cada verano llamado Dill, los tres compartían aventuras, travesuras e historias.
Scout, era el sobrenombre de la niña, su nombre era Jean Louis, ella de 6 y su hermano de 10, tenían un vecino que les causaba mucha curiosidad ya que nunca lo habían visto y se contaban muchas historias acerca de él. Le llamaban Boo Radley, se decía que estaba loco y por eso no salía nunca, otros decían que un día había intentado matar a sus padres. Al parecer la verdadera historia era que en su juventud había ocasionado algunos disturbios por andar en malas compañías y su padre, el sr. Radley siendo tan estricto juró a las autoridades que no lo dejaría volver a hacer algo así, entonces lo encerró para siempre.
Cuando Dill llegaba cada verano, los niños se divertían mucho porque él era un niño inquieto e imaginativo y uno de esos veranos se le ocurrió que iban a hacer salir a Boo Radley de su casa para conocerlo, entonces pasaban horas ideando como hacerlo, vigilaban su casa e inventaban historias.
Scout y Jem vivían con su padre Atticus Finch, un abogado del condado de Maycomb, Alabama que es el lugar donde ellos vivían, y con Calpurnia, una mujer negra que hacía las labores del hogar era su nana, ya que su madre había muerto cuando Scout era un bebé. Esas dos eran las figuras adultas de quienes recibían la educación.
Cada verano Dill llegaba y se iba al terminar las vacaciones y en esos intermedios en los que él no estaba, Scout y Jem empezaron a encontrar pequeños regalos en el hueco de un árbol que estaba en la calle entre su casa y la de los Radley; primero unos chicles, luego unas monedas y después unas figuras de un niño y una niña, talladas en un jabón.
Un día Atticus les regala a los niños un rifle de municiones y les dice que jueguen con él pero que nunca maten un ruiseñor porque son pájaros que no le hacen mal a nadie, que lo único que hacen es cantar. El padre, es un hombre recto y honrado, justo y de buenos principios, un día le encargan un caso en el que debe defender a un negro acusado de haber violado a una mujer blanca, Marbeya, hija del hombre para quien trabajaba. En ese tiempo la discriminación racial era muy marcada y se rechazaba a la gente de color. Atticus acepta defenderlo y por eso mucha gente lo critica, sus hijos reciben burlas en la escuela. El día del jucio, Atticus demuestra que el muchacho negro es inocente, que la muchacha que lo acusaba, más bien se le insinuaba y como él la rechazaba, por despecho lo acusa de haberla violado y sabía que por ser negro nadie le iba a creer.
El padre de la muchacha indignado y muy enojado amenaza a Atticus y se va. Días después los niños van a la escuela a participar en un evento de Halloween, llevan sus disfraces (Scout tiene un disfraz de jamón), durante el evento ella se duerme y sale tarde a escena y como se siente muy avergonzada, decide dejarse puesto el disfraz y volver así a casa. Los niños van caminando por un campo baldío cuando de repente sale el padre de Marbeya y los ataca, golpea tan fuerte a Jem que le fractura un brazo; en el momento del ataque sale un hombre y los defiende, forcejeando con el atacante que llevaba un cuchillo, lo mata y después lleva a los niños a casa, Scout gracias a la estructura de alambre de su disfraz, sale ilesa.
Al ser recibidos por Atticus, los niños se enteran que ese que los ha salvado es nada menos que Boo Radley, un hombre delgado y pálido de unos 33 años. Él ha matado a un hombre por defender a los niños y no saben como proceder al respecto, dicen que pueden alegar que fue en defensa propia y Jem le recuerda a su padre que culpara a Boo por el hecho, sería como matar un ruiseñor.
Es una historia tanto divertida como conmovedora y llena de enseñanzas acerca de la justicia, la libertad, el respeto a las personas.
Un resumen le quita mucho, ¡¡¡¡tienen que leerlo completo!!!!

Nombre: Laura Montiel Ugarte
Biblioteca Pública Municipal 2248 “Hilario Galicia Rodríguez”
Localidad: Ciudad Serdán

Carta reclamo 12: Un jefe.


Amable señor:
Le manifiesto que mi entusiasmo se acabó muy pronto. Ya que usted no ha cumplido con lo con respecto al cargo que usted tiene. Le manifiesto mi inconformidad ya que he seguido elaborando y usted no ha correspondido con el salario. Es preciso recordar que soy su empleada y no su esclava, he observado cuidadosamente y he llegado a la conclusión de que usted es un irresponsable y no tiene claro el cargo que desempeña desde hace aproximadamente 10 meses. Quisiera ser paciente y esperar a que hubiera un cambio en usted pero ya no es posible; he analizado el trabajo que usted realiza y me apena decirle que usted no le tiene amor a su trabajo ni a la comunidad que le sirve.
Basta ya, es muy triste para la comunidad y para usted mismo ya que la fama que se está creando no es nada favorable a su persona quisiera que usted en vez de irritarse cuando lea esta carta, analice la forma que está trabajando no quisiera compararlo ya que sé que las comparaciones no son agradables para nadie pero a veces es necesario usted ha desperdiciado tiempo, dinero, esfuerzo. Y no sólo es suyo ya que el suyo no es mucho déjeme recordarle que no estamos en tiempo de desperdiciar todo eso. No hablo movida por el interés personal sino más bien por el beneficio de la comunidad ya que casi llevamos un año de no ver resultados favorables con el trabajo que usted realiza. Manifiesto que si usted cumple puntualmente con sus pagos seguiré elaborando gustosamente y con el mismo entusiasmo y cambiaré la  imagen que tengo de usted y lo presentaré como un hombre cumplido.
Sin más por el momento me despido de usted con el respeto y como su atenta y segura servidora.

Nombre: Esther Martínez Moreno
Municipio: Acajete
Biblioteca: Malintzi

lunes, 16 de abril de 2012

¿Lees lo que leo? 27: No me lo vas a creer



Era un niño que siempre pasaba por el mismo camino cuando se iba a la escuela, pero él se prometió que ese día iba a ser diferente: procuraría pasar por otras casas.
Él se imaginaba que estaba enfrente diciendo “llegué tarde porque me quedé dormido” pero no fue en su cama sino en la segunda cuadra. Cuando llegó a la escuela le salía de corrido y muy rápido empezaron sus explicaciones.
El lunes 2 el niño llegó tarde pero se levantó muy temprano como las 5 de la mañana porque los perros de su vecino empezaron a ladrar. Cuando se dio cuenta era el más asustado porque es un perro al que nunca, jamás nadie oyó ladrar.
Lizbeth Montiel Cruz
Biblioteca de Coronango
“HEROES DE LA REVOLUCION MEXICANA”
 Alicia Molina

Carta de reclamo 11: A L J E F E



Salí de mi casa caminando muy contenta, llego a mi trabajo con gran alegría saludando a todos con una sonrisa en la cara y con el firme propósito de que hoy fuera un hermoso día.
Pero  ¡oh! Decepción todos tenían algo más que hacer, otro era su interés así que mi saludo quedó en el olvido. Cuando llegué a mi escritorio perdí la sonrisa porque al llegar también saludé y sucedió otro episodio igual al anterior. Ya desanimada por el poco interés de mis compañeras en regresarme el saludo,  todas ocupadas en diferentes labores y al cabo de una hora se empezaron a desocupar de las tareas que les dio el jefe, una atendiendo a la gente en el mostrador, otra atendiendo los escritos que el jefe necesitaba, otras simplemente acomodando su escritorio.
Y pensé qué es lo que sucede que todos sólo llegamos a desempeñar un trabajo pero se nos olvida que hay situaciones que se van haciendo notables. Es tangible el disgusto de nuestro jefe inmediato, hoy quiero decirles que es importante no nada más trabajar eficazmente, sino también el trato que se le da a la gente y bueno parte de su disgusto ha sido que hemos llegado tarde entre comillas a  nuestro trabajo.
También quiero decir que estoy inconforme porque he llegado tarde 2 minutos y he sido fuertemente reprendida pero hay compañeros de otras dependencias que llegaron  temprano, pero de qué sirve, si se quedan charlando más de 15 minutos fuera de su dependencia, poniendo al tanto a todos los demás de otras incidencias pero igual también pierden el tiempo, ¿Por qué? Estando en su dependencia y escritorio no atienden a las personas, sin embargo las secretarias cómo se dan el lujo de menospreciarnos si nos están cuidando el horario y si nos ven sin trabajo nos inventan alguno para que no estemos sin nada que hacer. Nosotras las simples secretarias no podemos quejarnos porque entonces somos unas rebeldes y que no queremos cumplir con nuestras obligaciones. No niego que así como hay gente cumplida también las hay que no. Y si bien es cierto que deberían sancionarnos cuando no cumplimos, también es satisfactorio recibir una felicitación, cuando eres uno de los que más cumplen, por eso es que también nos dan otro tipo de comisiones que se deben desempeñar aun cuando en nuestro contrato no estén especificadas sin embargo se apoya porque nos lo mandan los jefes.
No tengo la intensión de censurar o criticar a nuestros jefes,  pero hay que saber mandar y con todo respeto hay jefes que ignoran como hacerlo,  pero gozan de  unos sueldos altísimos.
Me dirijo a los jefes que están en los puestos altos, que así como hay oportunidades en algunas dependencias de seguir estudiando,  también nosotras las simples secretarias tenemos  ambición de ascender a otro puesto, según nuestras aptitudes de esta manera nuestro sueldo mejorara, dándonos un respiro en todos los aspectos de nuestra vida  ya que si no,  estamos siempre buscando otras oportunidades de ganarnos unos pesos más, descuidando tal vez nuestro trabajo y también a nuestra familia.
Es verdad que nos pagan pero no es un sueldo que nos alcance para vivir, nos alcanza apenas para sobrevivir, en nuestro trabajo alguna equivocación equivale a una acta administrativa, sin embargo también por eso nos inconformamos nosotras las simples secretarias; es que una persona que lava baños, barre, pinta levanta basura tiene un sueldo  igual que nosotras y la responsabilidad no es la misma.
Esta carta tiene la finalidad de que nos tomen en cuenta, y analicen que si atienden nuestros problemas monetarios con un aumento de sueldo, menos necesario será buscar otro empleo y descuidar el que ya tenemos, también podremos atender a nuestra familia conviviendo mas con ella y evitando los problemas que provocan caer en drogas, alcohol, tabaco y etc.
Al  termino del día los buenos propósitos de saludar cortésmente y con una alegre sonrisa se diluyen con la falta de atención, ¿por que?  Todos estamos tratando de cumplir con el trabajo pero llego a la conclusión de que todos, pensamos ¿hacemos como que nos pagan? luego entonces ¿hacemos como que trabajamos? se escucha una falta de ética profesional pero no es eso, es la falta de remuneración que solucione nuestras necesidades.

Atentamente
Una Simple Secretaria.

   
Nombre: C. Nora Ivón Ortega González.                                              28/03/2012
Biblioteca : Guadalupe  Martínez  Ortega
Ciudad: Teteles de Ávila Castillo, Puebla

jueves, 12 de abril de 2012

Carta reclamo 10: Carta a un marinero que me robó mi corazón



Muy querido marinero:

Desde aquel día de su partida no he parado de buscarlo por cielo y mar, ya lo veo lejos sin rumbo fijo, entrándose en altamar pues a pasado mucho tiempo que prometió regresar.
En un principio yo era feliz cuando alimentó mi corazón, una larga vida juntos en una embarcación. Ya estarás contento marinero: te llevaste mi vida, te robaste mi corazón.
Mi paciencia se agotó y ninguna carta me manda, pasaron días y noches y ninguna embarcación, sólo la luz de la luna con su manto me cobija. Las estrellas fueron testigos de mi desolación.Más no quiero pensar, que un tiburón se lo devoró, pues es tan grande el océano como lo es mi corazón.
Un día muy triste salí a caminar, escuché las olas bravías golpeando el altamar, más mi asombro creció al ver que se acercaba a lo lejos una embarcación,quisiera que fuera cierto lo que mis ojos contemplaban, con los pies desnudos me acerqué y en la arena quedé, pues mi cuerpo se desvaneció al ver que sólo era una baúl.
¡Oh!.. Que angustia tan grande y que pesar es mi sentir, pues tan ilusionada que estaba, por tu llegada hacia mí. Más guardo la esperanza de que vos sientas mi sufrir.Marinero te marchaste sin dejar huellas ni una razón, por un momento pensé que había una carta en el baúl anunciándome tu llegada y gozar de nuestro amor.
Marinero de mi alma, marinero de mi corazón, si te encontraste con una bella dama decídmelo por favor, para que yo os guarde su recuerdo en este viejo baúl.
Rosy  Chapuli  Xochimitl

jueves, 5 de abril de 2012

Carta Reclamo 9: a un Carpintero que ha perdido su sensibilidad


 Como verá, no tuve reparo en pagar a usted el costo del dinero que me cobró por el barniz de mi ropero y le ha de extrañar el motivo de estas líneas.
Al llevar el inmueble a casa lo recibí muy contenta por la economía realizada a muy buen costo, pues le aguraba una larga vida a mi ropero, mas mi entusiasmo se vio afectado cuando pasé un lienzo húmedo en él, pues la madera se encontraba áspera, viéndome en el dilema de recordarle a usted que mi ropero se encontraba opaco por el deterioro de los años y usted mismo me prometió que con un buen retoque quedaría como nuevo. Ahora bien, no puedo esperar al día siguiente para escribirle a usted estas pequeñas líneas, en lugar de decirle a usted palabras grotescas, quiero personalmente que me encuentro molesta por el mal trabajo.
Mis manos callosas por mis tareas, pero sensibles al roce, hoy están lastimadas por el mal pulido de mi mueble, por más intentos que hice no pude darle el realce deseado a mi querido ropero; y debo advertirle a usted que carezco del conocimiento sobre su área pero eso no me impide sentir un mueble áspero y triste, que ha dejado atrás, la suavidad de la madera. Le di a usted un mueble viejo pero servible, tal vez yo por presunciosa quise darle una retocada, ya que era de mis abuelos y me gusta conservar los recuerdos de los míos entregando a usted un ropero sin vida.
Pero ¿sabe, mi estimado señor? Ha dejado en mi ropero la dureza de su corazón su falta de amor a lo que hace quedando reflejado en su trabajo la frialdad de su alma. El propósito de esta carta es para recordarle que yo como usted soy artesana y lo invito a que recobre su sensibilidad plasmando en su tallado amor por lo que hace. Sobre todo amor así mismo dejando atrás resentimientos y yo le prometo que cuando vean el retoque que hizo a mi ropero viejo, el brillo, la suavidad y luz queda, les diré lo hizo mi compañero artesano que ama su trabajo tanto como yo el mío.


Ana Rosa Ortiz de enero de 1960
Ama de Casa
BibliotecaIsrael Gómez Díaz
Xicotepec De Juárez Puebla

Narración 1: LA OFRENDA


Hoy, platicando con una amiga de la familia, retomamos el pasado, entonces recordé los días en que íbamos a casa de la abuela.
Una casa grande, como las haciendas antiguas, con pasillos largos, barandales y muchas flores.
Un piso bajo, donde estaba un anafre y un pozo. En el anafre se hacía el mole de Todos Santos, los dulces y curtidos que se comen en esos días. En el patio había un gran palo, donde se amarraba el guajolote para matarlo y desangrarlo; a mi padre le tocaba hacerlo, y la sangre la guisaba la abuela para almorzar.
Nos juntábamos la mayoría de los nietos y mi madre nos designaba nuestras labores. A mí me tocaban los dulces, y ayudar a batir la masa de los tamales, realmente era pesado ya que había mucho quehacer.
La abuela ponía un altar grande para colocar la ofrenda, con flores de xempazóchitl, a mí me gustaba cuando ponía los trastes chiquitos para los niños.
Les ponía chocolates, dulces y juguetes. Ella había perdido un hijo cuando tenía apenas nueve años de edad, se llamaba Rafael y le ponía lo que le gustaba, decía que venían a comer y a jugar. Cuando mi abuelita terminaba de poner el altar de los chiquitos, nosotros esperábamos el descuido de ella, para robarnos los dulces, antes de que llegaran los niños.
  



Así al segundo día se ponía la ofrenda de los grandes, se colocaba el mole, pascal, pan  de levadura hecho en casa, los dulces de nuez, camote, arroz con leche, y sus respectivas veladoras. El terminar el medio día de los Fieles Difuntos, se repartía todo entre la familia.
Después de la fiesta también había que recoger todo. A mí me cansaba lavar trastes, ya que en ese tiempo se lavaban en el lavadero, con dos tinas de agua, una con la lejía y otra para enjuagar. Aparte, la ceniza, que era para las cucharas que se utilizaban para comer, en ese entonces éstas se tenían que lavar con ceniza y secarlas luego para que quedaran brillosas.
La cuchara del mole que era grande, tenía que ser bien cepillada con escobeta. El cazo de los dulces con limón para que también quedaran brillosos.
Se recogía todo poco a poco, hasta que estuviera cada cosa en su lugar. Cuando terminábamos estabamos cansados, y empachados los más pequeños por comer masa cruda.
Entonces, la abuela se sentaba en su mecedora, en la que siempre descansaba y se ponía a tejer, mientras tejía, nos contaba el por qué de las ofrendas. Cuando hablaba de Rafaelito sus ojos se llenaban de lágrimas, pero nos decía que tuviéramos la certeza, de que el cuerpo muere mas nunca el alma.
Ya para irnos a dormir, me quedaba pensando y en mi interior le pedía perdón a Rafaelito por haberme comido algunos de sus dulces.

Autor: Ana Rosa Ortiz
Xicotepec

Carta reclamo 8: al Gerente del Gas, por aumento


Cholula de Rivadavia, Pue., a 27 de Marzo de 2012.
Carta al Gerente del Gas, por aumento.

Estimado Gerente:
Por medio de la presente le envió un cordial saludo y al mismo tiempo me dirijo a usted para hacer de su conocimiento mi insatisfacción con respecto al aumento del gas, por lo cual me veo en la necesidad de redactar esta carta.
Sé que es un servicio muy necesario para todo hogar, pero se me hace injusto que cada vez que recibo el gas, me llevo una sorpresa, con que hay un aumento y pregunto cuándo fue y me contestan el día de hoy, ¿cómo es posible que sucedan estas situaciones, que mes con mes suban las tarifas y sin previo aviso?
En un principio pensé es algo temporal o es sólo por esta ocasión pero me he dado cuenta tristemente que es mes con mes y esta situación es muy molesta, ya que afecta mi economía. Soy una persona que distribuye sus gatos y el dinero asignado al gas está listo pero ¡qué sorpresa cuando le tienes que aumentar cincuenta o cien pesos! eso ocasiona una desestabilidad a mi bolsillo.
Quisiera pedirle de la manera más atenta que cuando vuelva a suceder algo por el estilo, sea tan amable en tomarse la molestia de avisarnos (días antes del gas) ya sea con un volante, vía telefónica, etc., yo creo hay muchos medios para dar aviso de este lamentable aumento. Si es algo irremediable, por lo menos tengan la cortesía de avisarnos. Creo nos merecemos eso o algo más.
Tengo la certeza que usted tomará cartas en el asunto y podrá dar respuesta y no hará caso omiso a esta carta. Y quedaré totalmente agradecida ante usted.  Sin más por el momento quedo de usted como su atenta y seguro servidora.
Atentamente.
Nohemi Morales Rueda
Nohemi Morales Rueda
Edad: 25 años.
Biblioteca Pública Regional No. 580 “Mtro. Vicente T. Mendoza”
San Pedro Cholula, Pue.

martes, 3 de abril de 2012

Carta reclamo 7: Carta a una amiga que me evade


Carta a una amiga que me evade

Querida amiga:

Nunca pensé que me hicieras esto pues nunca que te he echo algo malo.
Hace unos días que ya no me hablas; me evades, me ignoras y no me explico por qué, yo sólo quería decirte algo y tú ni siquiera me diste la oportunidad de hacerlo.

Al principio pensé que estabas jugando pero con el tiempo me di cuenta de que no era así, pues me evadías cuando me acercaba a ti, me ignorabas cuando te hablaba y cada vez eras más brusca.

¿Acaso no te das cuento de que me lastimas? En verdad te estimo demasiado, no sé si no te das cuenta o que no te importa. 

Sólo te pide que me digas tus razones y te pido que me digas si hay solución o si ya no quieres que te hable.

Te agradecería mucho que me aclararas eso.

Soy honestamente tu amigo.

Nombre: Juan Pablo Tlachino Macuitl
Nombre de la biblioteca: Héroes de la Revolución Mexicana
Comunidad: Santa María Coronango Puebla