martes, 8 de mayo de 2012

Narración 5: LA CARNICERÍA DE LA ESQUINA







En un pequeño pueblo de Hidalgo viven dos amigas inseparables, tremendas, juguetonas y relajientas, compañeras desde la infancia.
   La vida las llevó por caminos diferentes conservando a pesar de la distancia una estrecha relación, al pasar el tiempo cada una hizo su vida.
   Clotilde vive cerca del centro de la ciudad, Herminia por el contrario se fue a vivir por un tiempo a Sonora. Ellas mismas de cariño se dicen Coty y  Mina.
   Coty es una solterona frustrada, que no tuvo oportunidad de hacer su vida por espantada y por esperar al príncipe azul, después de tantos pretendientes que tuvo. Clotilde es rubia, de caderas anchas y piernas bien torneadas, de estatura baja y voz gritona y chillona similar a la voz de Mina. Además Coty es muy devota a San Antonio de Padua, tiene dinero y es muy cuidadosa con sus bienes.
   Herminia es trigueña, pechugona, pizpireta por naturaleza y muy coqueta, pero a la hora en que se le acerca algún galán le da la vuelta, por eso es que hasta la fecha se conserva solterona.
   Un día Herminia aburrida de la monotonía de Sonora, regresa a San Juan de las Tunas, una vez que se instaló se reencuentra con Clotilde, quien la pone al tanto de todos los acontecimientos del pueblo en sus caminatas mañaneras. Herminia en la primera visita que hizo a su amiga del alma, se da cuenta de la carnicería que pusieron en la esquina, quedando prendida del dueño, un morenito de ojos negros y pelo rizado, y cuado le platica a Coty, ella le dice que a ella le gusta su hermano, un güero de ojos verdes.
 Emocionadas todas las veces que salían a pasear en su coche daban la vuelta en la carnicería de la esquina para torearlos, hasta que un día traviesas entran con el pretexto de comprar carne, así es que el carnicero güero le dice a Herminia cómo les había ído de paseo y que haber cuándo salía con él. Y a Clotilde se da cuenta que a ella le echa miraditas el carnicero morenito.
   Ambas reclamándose pensaban que estaban traicionando su amistad de años. Así que las inseparables cotorras se dieron cuenta que sus amores platónicos las habían cambiado, quedando desilusionadas de cada uno.  Optaron entonces  por volver a poner a San Antonio de cabeza y pedirle un milagrito para las dos, que el cielo al fin escuchó sus peticiones, claro un poco tarde. A Clotilde San Antonio le mandó un carbón bien panzoncito y a Herminia un Chaparro y delgado todo seco, pero por no quedarse solteronas, agarraron lo que les llegó y lo único que dijeron entre sí, las inseparables amigas fue: ¡comadrita, qué bajo hemos caído!
Autor: Ana Rosa Ortiz

Carta a mi hijo: Ana Rosa Ortíz


Que en el transcurso de mi vida haz hecho que mi amor, cariño y devoción hacia ti vea una institución para no cometer errores.
Aún recuerdo tus sutiles movimientos dentro de mí, tus primeros pasos, tus primeras palabras… y cómo olvidar el día en que por primera vez me llamaste mamá. Todo esto te lo digo como un pequeño recordatorio de lo que significas para mí, de que siempre estaré ahí donde tú me necesites sin importar lo que pase. He sabido por largo tiempo, que para ser la madre que quiero ser, necesito recordar aquello que no estoy cumpliendo adecuadamente. He aprendido que cuando uno cree que no has aprendido nada de lo que te he enseñado, me sorprendo al contemplarte haciendo o diciendo algo que prueba lo contrario. Ahora se que con los hijos todo es acumulativo; mientras mas se les ama, mas se sacrifica; y mientras mas se sacrifica, mas se ama.
Todos los seres del mundo deseamos algo; tú eres un buscador incansable que necesita el amor de sus padres y el amor de Dios. Sabes que tuve que luchar para romper los hábitos destructivos; como madre deseo que aprendas a separar esos hábitos nocivos con el animo, los principios inamovibles, claros y confiables con una forma propia de ver la vida. Estas aquí por una razón, quizá tengas que luchar por encontrar tu propósito en la vida; pero recuerda que el mejor trabajo sale de nosotros sin esfuerzo; así es que elige con cuidado aquello en lo que pones tu empeño, porque sin duda alguna lo tendrás. Recuerda que la vida es como un experimento: cuantos más realices será mejor. Confía en ti, no juzgues tu vida ni la de los demás, no luches por buscar una razón de lo equivocadas que surjan las cosas; solamente observa con más atención.
Navegamos juntos, con triunfos y fracasos.
Coopera con tu destino, no vayas en contra de él, no lo sobajes, ayúdalo a realizarse y te darás cuenta de que valió la pena sembrar las semillas en cada momento y que la realización viene a su debido tiempo.    



Autor: Ana Rosa Ortiz.
Xicotepec de Juárez, Puebla.
BIBLIOTECA: ISRAEL GOMEZ DIAZ.



narración 4: EL CANTO DEL VIENTO



Negro como la noche, precioso corcel sin rienda feliz disfrutando de la vida y lo bello del campo. Todo lo contrario del zángano Ernesto que no le gusta hacer nada, su mamá lo tiene que despertar todas las mañanas para ir a la escuela que se encuentra como a media hora de camino. El condenado chamaco le piensa para levantarse, Isabel le tiene preparada una cubeta con agua tibia para que se dé un chapuzón y se despeje la modorra. Como la mayoría de las madres ya le tiene preparado un delicioso desayuno con unas tortillas calientitas hechas en comal de barro y lumbre de leña y un vaso de leche de sus vacas recién ordeñadas. Cierto día era tanta su flojera que se tiró en el pasto bajo la sombra de un árbol quedándose profundamente dormido sin sentir el tiempo. De pronto despierta sobresaltado al sentir cosquillas en su rostro, el hermoso caballo jugueteando con su cola, hace travesuras. Temeroso se incorpora subiéndose rápidamente al árbol y desde ahí observa al caballo correr y ve como el viento juega con su crin y su cola. El animal se ve feliz disfrutando la naturaleza y la libertad. Pasa la tarde y Ernesto llega a casa, ya preocupada su madre lo regaña, ¿qué horas eran de llegar de la escuela? Y lo que nunca hacía: acepta gustoso el reclamo para contar más tarde a sus padres su hallazgo. Pasado un rato llega Iván, su padre, después de un día de trabajo en su pequeña parcela y un calor agotador dejando su burra en el achicadero que tiene al costado de su jacal; Isabel con sus trenzas bien  tejidas con listones de colores muy cariñosa y una sonrisa recibe a su amado con una cena calientita teniendo de sobremesa lo acontecido del día incluyendo el hallazgo del pequeño. Pide permiso para traerlo a casa. La pareja que ha escuchado atenta al pedimento responde: —Así nos parece bien y te daríamos gusto, mas hay un inconveniente: eres flojo para levantarte, ¿no te gustaría ir a la escuela? Tenemos que obligarte hacer las tareas en casa y como verás sé honesto contigo mismo y piensa si mereces un premio a tu holgazanería—, Ernesto que ha escuchado sin replicar responde: —Tienen razón mis adorados padres, pero les prometo cambiar mis malos hábitos y dar lo mejor de mí en casa y la escuela. A cambio de poder disfrutar el caballo y montarlo para ir a la escuela sintiendo el trote como el viento acaricia mi rostro y de música el canto del viento, es una promesa—. Después de haber escuchado el matrimonio al pequeño aceptan que lo traiga a casa, amansándolo con cariño. El caballo también dará a cambio su libertad. —Y nos da gusto tus buenos propósitos ya que todo en la vida tiene un precio pues para obtener algo hay que luchar, nada es gratis. Sólo así valoramos lo que tenemos, incluyendo la naturaleza. Te queremos mucho hijo—, dándole ambos un beso en cada mejilla al pequeño que los abraza con mucho amor, sonríe feliz.

EL TITULO: LIBRO DE LOS CERDOS
AUTOR: ANTHONY BROWNE,
Co-autora Ana Rosa Ortiz
BIBLIOTECA

Escribe tu final 13: Un horrible bloqueo


UN HORRIBLE BLOQUEO
Alberto Moravia
¿Ha sucedido o no ha sucedido? En mi cabeza se ha formado un vacío ambiguo, que podría deberse igualmente al trauma de lo que ha ocurrido o al cambio que significa lo que está por ocurrir; y no acierto a llenar ese vacío. Sin embargo, la cosa en cuestión me concierne directa e inmediatamente: si no sucedió hace quince minutos, debe suceder dentro de quince minutos. Pero las dos posibilidades tienen en común un mismo sentimiento de impaciencia casi frenética, que me impide esperar que los hechos me proporcionen la explicación definitiva que necesito. No puedo esperar ni siquiera un minuto no sólo porque debo prepararme para enfrentar dos situaciones muy distintas, o sea, aquella de lo ya ocurrido y aquella de lo no ocurrido todavía, sino también y sobre todo porque debo indispensablemente superar lo antes posible esta especie de bloqueo que me impide hacer algo para mí fundamental: tomar conciencia. En efecto, precisamente de eso se trata, y no hay quien no vea la enorme diferencia que hay entre tomar conciencia antes de la acción y tomar conciencia después de la acción. Pero, ¿cómo se hace para tomar conciencia cuando la acción está, por así decirlo, en la punta de la lengua y no se decide a adoptar el aspecto sea de lo ya visto, ya hecho, ya padecido, sea el de lo todavía no visto, todavía no hecho, todavía no padecido?
Haciendo un esfuerzo por recordar escucho en mi cabeza una canción que me parece familiar que no puedo reconocer del todo, su tonada resuena en mi interior y no puedo deshacerme de ella. Al mismo tiempo que la imagen y el olor de las camelias se me revela cada vez que parpadeo. Qué aterradora y desconcertante sensación esa de no tener acceso a cierta parte de  la memoria, esa de sentirse ajeno, fuera del mundo. Siento como si apenas estuviera saliendo del mundo de los sueños o ¿entrando?, no lo sé. ¿Como es que recuerdo ciertas cosas y el pasado reciente no? ¿Será que estoy dormida? Tal vez estoy soñando aún y en ese lapso en el que uno sueña todo es extraño, uno a veces no sabe a ciencia cierta quién es, dónde está, con quién está, qué es lo que uno hace… lo va uno descubriendo a medida que el sueño avanza y muchas veces despierta uno abruptamente y no se sabe nada, queda uno así,  sin entender lo soñado, pero eso sí, con alguna  sensación, ya sea de euforia, de tristeza, de enojo, de miedo… Creo que tengo que empezar por ahí para recordar un poco,  por sentir ¿cuál es la sensación que tengo en este momento? Definitivamente de nostalgia, escucho esa canción en mi interior y se me aprieta el corazón, siento una especie de escalofrío que eriza mi cuerpo y provoca  una infinita tristeza. Es increíble cuantas cosas pueden pasar por la cabeza en unos cuantos segundos, es verdad que el tiempo es caprichoso y nunca es lineal,  un verdadero laberinto es el tiempo. Miro fijamente el techo de la habitación mientras deambulo en estas dilucidaciones, sé que mirar alrededor, ponerme de pie, me dará la pista de la realidad y los recuerdos vendrán como abejas a volar sobre mi cabeza y eso me aterra, no sé si prefiero no saber que es lo que pasa, dicen que el olvido hace que podamos sobrevivir y no volvernos locos, estoy completamente de acuerdo. Otra vez el olor de las camelias… sé que no puedo quedarme aquí y así para siempre, tengo que hacer el intento de salir de esta amnésica inmovilidad… incorporarme y ver, saber, oler, sentir… es decir, recordar, percibir la realidad.
Me siento sobre la cama, bajo mis pies descalzos al suelo y al ponerlos el piso es completamente acuoso, los retiro rápidamente mientras me siento como metida en un cuadro de Dalí, donde hay un tapete de agua, y pienso, estaré aun dormida, será que sigo soñando, que sensación más surrealista, todo está oscuro, vuelvo a bajar los pies y el agua sigue ahí, me paro, camino en el piso acuoso y prendo la luz, la habitación está inundada, es real, alguien dejó una llave abierta, miro alrededor es la casa de los abuelos…mis ojos se llenan de lagrimas, lo recuerdo todo, mi abuelo ha muerto…estoy en su funeral. No cabe duda que el olvido es un mecanismo de defensa, un aliciente para la terrible realidad…

Laura Montiel Ugarte
Biblioteca Publica Municipal “Hilario Galicia Rodríguez”
Cd. Serdán, Pue.

Poema 2: Oscuridad


OSCURIDAD



*
Todo lo que existe, existe a pesar de la oscuridad. Ciertamente, si cierro mi puño, las líneas de mi mano siguen buscando su perpendicular transposición con el destino; si cierro los ojos a la luz, se sigue construyendo tu imagen. La luz reivindica o condena los objetos trasmutados por la sombra, anulados por la oscuridad. Los dos filos de la mirada apuntan su lanza, uno despliega a los cuerpos para moverse mímicamente, el otro ofrece a la luz la posibilidad de moverse en el espacio y diluir los cuerpos en el color. La mirada en su lado luminoso recorre uno a uno los puntos, los enfoca, los define, los reconoce, a veces se engaña pero con firmeza y concentración no se perturba y agradece a las formas y a los colores su información, es fría y no se deja llevar por las sensaciones, es racional y objetiva. En cambio, el lado oscuro, siente, no reconoce, crea a su antojo los objetos valiéndose de lo que el lado luminoso le cuenta, inventa nuevas formas y colores, todo lo nacido en el lado oscuro tiene apariencia de sublime, sus terrenos favoritos son los del sueño y la fantasía. Pocas veces estos dos filos se combinan como un gran espiral que en su giro produce una sombra y surge lo inesperado.


* *
En la oscuridad el contorno de las cosas es más blando y terso, pues no es picoteado y endurecido por los haces de luz, la trayectoria de las manos es un descubrimiento de presencias, de texturas, de formas y de distancias, las cosas se presentan desnudas, desvestidas de color.


* * *

La oscuridad es una emulsión de miles de pequeños puntos rojos.





Laura Montiel Ugarte

Biblioteca Publica Municipal “Hilario Galicia Rodríguez”
Cd. Serdán, Pue.

Biografía 4: Frida Kalho


Kahlo, Rivera, Orozco, Siqueiros y el color del siglo que se fue
Por: Jacques y Natasha Gelman

Frida Kahlo
(1907-1954)

Magdalena Carmen Frida Kahlo, pintora mexicana quien nació en Coyoacán, D.F en 1907, hija del fotógrafo austriaco Guillermo Kahlo y de madre oaxaqueña Matilde calderón. La infancia de Frida Kahlo transcurrió entre su Coyoacán natal y las calles del centro de la capital donde su padre tenía un estudio fotográfico. Joven rebelde, Frida ingresó a la preparatoria de san Idelfonso y allí se relacionó con un grupo de estudiantes conocidos como Los cachuchas. En 1925, el camión urbano en el que viajaba la pintora acompañada por su novio, chocó contra un tranvía. La vida de Frida Kahlo cambió radicalmente: recluida en cama durante varios meses, comenzó a pintar.
Al restablecerse, Frida volvió a llevar una vida activa, ayudando a su padre en el estudio  fotográfico. En 1927 conoció a Diego Rivera, al que detuvo en los pasillos de la secretaria de educación pública, donde él trabajaba, para pedirle que analizara sus primeros cuadros. En 1929, Frida y diego se casaron en Coyoacán.
En la década de los treinta, Frida y Diego radicaron en los Estados unidos en 1932 en Detroit, Frida sufrió un aborto a consecuencia del accidente anterior, que casi le costó la vida y la hizo volver a una situación sedentaria, que determinó una vez más el rumbo de su existencia. A Partir de esa fecha, la producción artística de Frida no se interrumpe más.
Definitivamente subjetiva y, por ello, al margen de los estilos artísticos de su época – marcados por la búsqueda formalista (Tamayo Izquierdo, Rodríguez Lozano), o por el discurso político social (los muralistas y los integrantes del taller de la grafica popular) la pintura de Frida Kahlo no  tiene más que un propósito: revelar la intensidad de su dolor. Dolor físico, por supuesto, y sufrimiento existencial al descubrir que no sería nunca la madre que deseaba ser, ni la esposa ni la amante, ni la activista política que soñaba. Para Frida Kahlo la pintura, se convierte en arma, en la única arma de que dispone para poder ser en el mundo.

Frida Kahlo, es un ejemplo más de que cada quien tiene una misión en esta vida y que a pesar de las adversidades se puede salir adelante y encontrar la forma para dar a conocer sus sentimientos. Ella a través de sus pinturas nos dio a conocer su vida y a la vez ser un ejemplo de disfrutar a pesar del dolor y conformarse con lo que la vida te da. La originalidad de sus obras hizo despertar el interés hacia ella y el respeto por haber tenido el valor de superar todo y poder reflejarlo en ellas.




María  Minerva López  Vázquez
Biblioteca Pública Municipal  “Mtra. Rosa Esther Adame Quiñones”  No 8617
Junta Auxiliar La Gloria, Cd Serdán, Puebla.

Biografía 3: Juana de Asbaje


Personaje: Juana Inés de Asbaje Ramírez de Santillana.
Autor de la biografía: Juana Inés de la Cruz. Obras completas.
Título de la biografía: Sor Juana Inés de la Cruz.
Editorial: Fondo de Cultura.
Sor Juana Inés de la Cruz nació el 12 de noviembre de 1651. Esta gran escritora y religiosa tuvo que pasar diversos obstáculos precisamente para poder estudiar, que eso es lo que verdaderamente deseaba. Tan sólo a muy temprana edad ella aprendió a leer y a escribir e incluso a prendió a hablar náhuatl con los esclavos que tenía su abuelo en donde ella vivía.
Sor Juana Inés de la Cruz no deseaba casarse, así que le propusieron entrar a una orden religiosa y debido a esto ella tuvo que aprender a hablar el latín.
Hubo un tiempo en el cual esta gran mujer dejó de dedicarse a la literatura y se dedicó más a las labores religiosas.
Para la fecha del 17 de abril de 1695 Sor Juana Inés de la Cruz murió ya que se destacó una epidemia que la hizo enfermar y a muchas personas, especialmente en el convento de San Jerónimo en el cual Sor Juana Inés de la Cruz servía en sus labores religiosas.
Esta gran mujer dejó muchos libros escritos en prosa u verso y eso es lo que nos hace recordar que fue una gran mujer 


Nombre: Marlene Romero Navarro.
Nombre de la biblioteca: Héroes de la Revolución Mexicana N. 912.
Santa María Coronango Puebla.

Escribe tu final 12: EXTRAÑOS PEREGRINOS DOCE CUENTOS



EL FANTASMA DE AGOSTO
GABRIEL GARCIA MARQUEZ
DIANA, S. A.

Llegamos a Arezzo un poco antes del medio día, y perdimos más de dos horas buscando el castillo renacentista que el escritor venezolano Miguel Otero Silva había comprado en aquel recodo idílico de la campiña toscana. Era un domingo de principios de agosto, ardiente y bullicioso, y no era fácil encontrar a alguien que supiera algo en las calles abarrotadas de turistas. Al cabo de muchas tentativas inútiles volvimos al automóvil, abandonamos la ciudad por un sendero de cipreses sin indicaciones viales, y una vieja pastora de gansos nos indicó con precisión dónde estaba el castillo. Antes de despedirse nos preguntó si pensábamos dormir allí, y le contestamos, como lo teníamos previsto, que solo íbamos a almorzar.
—Menos mal—dijo ella— porque en esa casa espantan.
Mi esposa y yo, que no creemos en aparecidos del medio día, nos burlamos de su credulidad  pero nuestros dos hijos, de nueve y siete años, se pusieron dichosos con la idea de conocer un fantasma de cuerpo presente.


Como si en verdad esa excursión por la  campiña les diera la seguridad de encontrarse y conversar con los espantos que según los vecinos andaban en el castillo, por azares del destino un problema en el automóvil hace necesario que se queden en el castillo, y una nueva aventura nace atreves de esa  estancia ya que el fantasma del castillo como se lo pueden imaginar no puede permitir que los visitantes se retiren sin pena ni gloria. Se aparece ese espíritu a los hijos de esta pareja. Claro, no de cuerpo entero, sin  embargo los niños, como ustedes saben, no tienen miedo. Al contrario les fascina la idea de conocer a los fantasmas.
En cambio sus padres con la inquietud que caracteriza a la gente mayor y los comentarios de la pastora de gansos que influye en el animo de los visitantes, estaban iniciando el desayuno cuando se escucharon unos ruidos sin ton ni son. De repente otro largo silencio y se vuelven a escuchar murmullos y otro silencio los niños curiosos como siempre y pendientes de las travesuras de los fantasmas no desayunan, ni les apetece hacer nada que no sea vigilar cada ruido que se oye en el gran castillo, en el momento siguiente guardan su comida y pensaron compartirla con los fantasmas. Estaban decididos a comunicarse de una u otra forma con ellos.

Después de varias horas de andar en el castillo ya tienen la seguridad de ser amigos de los espíritus chocarreros, tanto es así que los niños ya no querían irse de ese castillo.

Los padres estaban dispuestos a irse lo más pronto posible de Arezzo uno de los padres sintió curiosidad y un miedo atroz pero algo le decía que  investigara quienes fueron esos fantasmas quizá   alguien que llegó al castillo en busca de un nuevo hogar, una familia. Pero en el transcurso de esa búsqueda su mundo cambió y quedó fascinado con el paisaje hermoso de esa región que al fin y al cabo es parte importante de esta historia. Otra probabilidad es que encontró al amor de su vida ahí y por caprichos de la vida esa persona murió, lo que cambia su vida y deja de tener sentido quedando sumido en la tristeza y desesperanza a esperar la muerte.
Sin embargo su espíritu no ha muerto,  cada vez que alguien cruza por el castillo y con una familia como en la que el soñó, su travieso espíritu sale para espantarlos o mejor dicho sale a disfrutar de ese amor,  que le recuerda al que alguna vez tuvo le da por espantar a los visitantes pero no se van espantados se van con el espíritu fortalecido por el amor.



Nombre: C. Nora Ivón Ortega González.                             30/04/2012
Correo Electronico:   Noryivonee@Hotmail.Com
Biblioteca : Guadalupe  Martínez  Ortega
Ciudad: Teteles de Ávila Castillo, Puebla

Poema 1: Asir las palabras


A la espera de la palabra exacta, todas las demás se duermen.
Cierran sus grandes ojos, acallan sus armónicas vibraciones.
Las llamo con las manos abiertas aunque sé que no puedo tocarlas,
las busco con los ojos aunque sé que nunca las veré,
y la que espero no llega, no sé cómo asirla.

Esperaré con los labios abiertos talvez llegue en forma de voz.

Laura Montiel Ugarte
Cd. Serdán



Biografía 2:Charles Robert Darwin


Autor: Charles Robert Darwin
Titulo: Autobiografía
Editorial: Alianza


Pocas figuras han alcanzado en la historia de la cultura occidental la fama y la autoridad lograda por Charles Robert Darwin (1809-1882). Aparte de su influencia en las tres áreas científicas que él personalmente cultivó (la biología general, la botánica y la geología) es conocido lo que le deben las ciencias biomédicas y sociales, así como la filosofía, la psicología y otras áreas del pensamiento. En esta obra de los recuerdos autobiográficos que Darwin escribió para sus hijos, poco antes de su muerte, podrás conocer con detalle la vida y los rasgos personales de este gran científico Charles Robert Darwin.
Como el título lo dice, Autobiografía, prólogo escrito por su hijo, menciona: esta es una obra por Charles Darwin a modo de relato autobiográfico, este con la intención de mostrar a los propios hijos y a su esposa como fue su desarrollo en el ámbito mental y de carácter en base a las propias memorias. Este texto se organiza a manera de narración contada cronológicamente. Darwin se expresa ordenando sus recuerdos según el tiempo y el espacio, posteriormente recuenta contextos, sucesos, y personas, cómo es que cada uno de estos rubros influyó en su proceso intelectual y posteriormente profesional, a partir de su viaje a bordo del Beagle y la redacción de su obra “El Origen de las Especies”.



Luis Alberto Molinos Badillo
Biblioteca Presidente Juárez
Atlixco Puebla