miércoles, 6 de junio de 2012

Autobiografía 22: Xique


AUTOBIOGRAFÍA

Jacqueline Xique Tepale

Nace el 2 de Marzo de 1979, en San Cristóbal Tepontla, San Pedro Cholula, Puebla. Descendiente de una familia hermosa de músicos, seis hermanos Ricardo (Tubista), Silvia, Carlos (Trompetista), Gabriel (Clarinetista) y Laura(Cantante), su papá Ricardo Xiqui Torres (Clarinetista y Saxofonista) y su mamá Petra Tepale Chantes. Abuelos maternos: Maura Chantes Sánchez y Emerenciano Tepale (Campesinos). Abuelos Paternos: Carlos Xiqui (Trompetista, fallecido) y Cándida Torres Cuateco (fallecida).

El embarazo de Jacqueline fue ilusionado por ambos padres, ya que desde la infancia su padre se creció sólo, por haber nacido cuando sus hermanas ya se habían casado, fue entonces que desde pequeño deseaba tener más hermanos o si algún día se casaba procrear varios hijos, para que su nueva familia se hiciera más grande. Por lo que al casarse, descuidó un poco su oficio de filarmónico (músico), ya que los gastos eran muchos y conforme pasaba el tiempo se incrementaban cada día más y más, por tal motivo tuvo que adquirir el oficio de la elaboración de ladrillo, para cubrir la mayoría de los gastos de los nuevos embarazos, entre ellos el de su hija Jacqueline (Flautista). A pesar del exceso de trabajo que tenía su papá, siempre estaba la ilusión de ver en sus hijos a grandes músicos, pues decía que la música era hermosa y que al tocarla, siempre la disfrutaba.  Su mamá, colaboraba con los gastos de la casa, vendiendo artículos diversos. Durante su embarazo, siempre tenía antojos de todo tipo, pero no toleraba la carne, le gustaba escuchar música que estudiaba su esposo: oberturas como 1812 de Tchaikovsky, en un mercado persa de Albert William Ketèlbey, Poeta y campesino de Franz von Suppé, Ray Conniff, Enrique Guzmán, Socios del Ritmo, los caracoles entre otros, música que ensayaba para interpretarla en sus diferentes trabajos, Banda Sinfónica Municipal del estado de Puebla Y Orquesta de Tony Tèpoz. Casi al final del embarazo de Jacqueline, ya casi por dar a luz, su mamá no pudo asistir a una festividad en casa de su cuñada, pero sabía que iban a dar tamales, por lo que tenía el antojo en la boca y no pudo resistir, fue entonces que decidió ir a la fiesta, sólo para probar los tamales que tanto se le habían antojado y regresarse de inmediato, pero cuando llegó a casa empezó a sentir los dolores más intensos, que hizo imposible llevarla al hospital, dando a luz a su pequeña hija en un cuarto, donde fue atendida por una partera que llamaron de improvisto.

Durante su infancia siempre mostró un carácter fuerte y seguro, era muy observadora y siempre estuvo al pendiente de sus hermanos, a pesar de ser menor, sabía con detalle todo lo que había ocurrido cuando les pasaba algo malo,  como cuando se cayó al tanque de agua: uno de sus hermanos, cuando se atoró en la ventana su hermana menor o cuando su hermana mayor estaba apunto de tragarse unas canicas.

Cuando se iba la luz, su mamá le pedía a Jacqueline que la acompañara, por que desde pequeña no le tenía miedo a la obscuridad. Siempre mostró mucha fe hacia Dios; le gustaba ir al catecismo, pasó su examen sin mucho esfuerzo y en una ocasión lo puso en práctica; pues una noche, al pasar su primo frente a la casa de sus papás con un coche que  reparaba, comenzó a incendiarse y todos corrieron para apagarlo; con botes de agua, tierra, cobijas mojadas etc., y ella y sus hermanos se quedaron en un cuarto; por lo que tuvo miedo de que algo grave fuera a ocurrir si no paraba de incendiarse, fue entonces que juntó a sus hermanos, y les pidió hincarse delante de un altar que tenían sus padres, todos comenzaran a orar. Al poco rato entraron sus papás y no podían creer lo que estaban viendo, pues los encontraron orando a sus pequeños hijos de apenas 4, 8, 10 y Jacqueline de 9 años y les dijeron que gracias a sus oraciones no había pasado nada.

En la adolescencia…el deseo de Jacqueline desde la primaria era estudiar piano y llegar a tocar como el actual Compositor famoso Yanni, pues al verlo en la tele, su música movió en su corazón el gusto por la música, haciendo que su mente volara imaginándose en un escenario igual o mayor al de Yanni. Desde ese día comenzó a ahorrar los pocos pesos que le daban para comprar un libro de música, posteriormente, compró el casete de Yanni original. Su padre al ver las ilusiones de su hija, le compró un teclado pequeño y una bicicleta para que se transportara hacia la escuela secundaria, empezó a estudiar y sacar pequeñas melodías, por lo que en una visita a la catedral, la eligieron a ella para tocar uno de los pianos más antiguos de la catedral.

Al cumplir quince años, se enfermó de una misteriosa enfermedad de la garganta que le causaba temperaturas elevadas y le hacía ver cosas, como animales que, durmiendo, de repente se despertaba gritando y despertando a todos para que buscaran por todos lados los animales que había visto y que sentía que la atacaban; En el seguro social (IMSS)  decían que era psicológico, como estaba en la etapa de la adolescencia (pensaron que quería llamar la atención), razón por la cual no le dieron medicamento, por lo que al llegar a casa, su abuelita se molestó, por que era su nieta consentida y de inmediato la llevó con un médico particular de su confianza, para que la atendieran. Era notable por todos que Jacqueline era su nieta consentida, pues siempre le daba dinero para comprarse una torta o lo que le hiciera falta en la escuela, le guardaba un pedazo de carne cuando por alguna razón no estaba en casa, le daba a escoger que modelo de aretes de oro quería para comprárselos, cuidaba de ella, etc. La mayoría se preguntaba el motivo por el cual, era ella la consentida y ella les decía que a lo mejor era porque siempre la escuchaba cuando contaba sus historias, a pesar de ser siempre las mismas, la trataba de forma especial por su edad, respetaba sus cosas que guardaba en su cajón de ropa (como pepitas de varios días, galletas, dulces a veces rancios etc.) y trataba de no rezongarle mucho; aunque era difícil no hacerlo, pues era de carácter fuerte y muy exigente con todos sus nietos, desde apagar la tele cuando lo consideraba necesario para el cuidado de su vista, no podía verlos descansar por que les ponía actividades que faltaban por hacer en casa, sus regaños eran siempre muy duros, pero a pesar de todo, siempre decía que los quería como  a sus hijos; que todo lo que hacía era para su bien, para que fueran gente de provecho. Estaba siempre al pendiente de sus nietos en todos los aspectos y sobre todo, siempre les exigía estudiar, ya que ella no sabía leer muy bien, porque en su tiempo cuando una mujer quería estudiar, sus padres le decían que para que? si sólo se casan, se dedican a las labores del hogar y a su familia, en cambio los hombres ellos si necesitan prepararse para mantener a su familia.

A Jacqueline siempre le contaba su abuelita, que ella y sus primas estudiaban el silabario a escondidas, y fue tanto el sufrimiento, que decía, que aquel que no sabe leer, es como un ciego.

Durante el tiempo que duró la extraña enfermedad de Jacqueline, la llevaron con varias imágenes (santos) como San Miguel del Milagro (que con mucha fe le pidió y tomo su agua bendita), La Virgen del Carmen (le rezó y tomó su aceite), San Antonio de Padua (ingresando al coro juvenil Antoniano) durando varios años como integrante; cantando y tocando cantos para DIOS en las misas.

Después de haberse curado, tuvo un sueño en el que vio a la imagen de San Antonio de Padua, muy feliz con su resplandor y durante todo ese tiempo no recuerda haberse enfermado. Su fe desde siempre le ha hecho creer que Dios le pone en su camino, a las personas indicadas para vivir, desde su abuelita, las imágenes (Santos, que para ella tienen alguna encomienda en este mundo) y la sabiduría que Dios puso en el médico que la atendió, para curarla.

En su Juventud, de todos sus hermanos era la más centrada y estudiosa; no le gustaba  ir a las fiestas, prefería quedarse a estudiar o tocar su teclado, por lo que sólo tuvo dos novios, que eran familiares de dos integrantes del coro y grupo juvenil al que fue invitada, para evangelizar a más jóvenes de la comunidad, que al verla en las festividades, se enamoraran de ella. Posteriormente, estudió la preparatoria en el CELMA de San Pedro Cholula, Puebla, al terminar, Jacqueline quiso ayudar un poco a sus papás cubriendo sus gastos personales y de estudio, buscó trabajo en diferentes maquilas como costurera, pero no le agradó mucho, pues era muy pesado y pagaban poco, sólo trabajó dos años y tomó unos días de descanso.

Como no le gustaba salir, un día su papá le pidió su apoyo para cobrar un contrato de la banda de música que recientemente había formado, para irse a tocar tranquilamente en la Orquesta, ese día uno de los músicos se enamoró de ella, haciendo todo lo imposible por que se fijara en él y lo aceptará como su novio.

Posteriormente, decidió buscar nuevos rumbos, tomó un curso de dos meses junto con su prima, en la Secretaria de Trabajo y previsión social como Auxiliar Contable, la capacitación era directamente en las Empresas y la Secretaría de trabajo sólo cubría el pago del curso. Por lo que al terminar el curso, Jacqueline se quedó en casa dos días pensando que iba a estudiar en un futuro;  pues de inicio ya le gustaban los números y las matemáticas, justamente, cuando lo estaba pensando recostada en un sillón, sonó el teléfono y contestó su mamá, le informaron que se presentará de inmediato en la maquila donde había tomado el curso, por que la iban a contratar, éste último noviazgo, duró ocho meses al mismo tiempo que trabajaba y se casó a los 21 años, pero no le fue muy bien, por los conflictos que le ocasionaban las diferencias que existían entre su Religión Católica y la de su pareja, que al poco tiempo de casarse, por influencia de su familia cambió a Testigos de Jehová, ¿o tal vez el verdadero motivo fue la falta de amor por parte de su pareja? pues salió de su casa un año (y como era de esperarse, llegó la noticia de que estaba esperando un hijo con otra persona estando casado), por lo que de inmediato se divorciaron.

Durante su matrimonio nació una hermosa nena, llamada Jacqueline.

Las consecuencias del divorcio fueron graves para Jacqueline Xique, el no comprender que siendo una persona íntegra con principios y valores, le pudo suceder tan desagradable experiencia, pues su salud se vio deteriorada al grado de baja excesiva de peso, gastritis (ocasionada por falta de alimento, estrés y depresión), constantes gripas, psicólogos etc. Su economía se vio deteriorada ya que ante la depresión, bajaban sus defensas y como consecuencia siempre se enfermaba. Los medicamentos ya no le hacían nada, empezó a buscar medios naturistas el cual tampoco hicieron mucho y poco a poco en su camino Dios, nuevamente, puso a las personas indicadas para salvar su vida, entre ellos, una psicóloga: María de Lourdes de Casa de Cultura, médicos, compañeros de trabajo, familia, amigos y un grupo AA (Terapias y total aislamiento durante una semana en Pachuca Hidalgo).

Gracias a que siempre ha trabajado, pudo hacerse cargo hasta la fecha de su hija Jacqueline. Actualmente trabaja en el H. Ayuntamiento de San Pedro Cholula, en el área de Servicios Digitales en el Departamento de Biblioteca, espacio cultural que le ha permitido experimentar momentos agradables, al participar en diversas actividades, como al actuar como Miky Mause en un taller de Juguemos como ayer, cuentos llevados a las escuelas actuando en varios personajes como: paloma, caperucita, pepita y en las festividades del Bicentenario de la independencia de México, como Ángel de la Independencia. Despertando en ella la búsqueda de su verdadera vocación.

Para Jacqueline hacer cosas nuevas, representa un reto en la vida y más si tienen que ver con el aprendizaje, lo cultural, tecnológico, social y humano (Trabajar para el público en general) y cómo es de las personas que le gusta participar en todo tipo de eventos, siempre que hay oportunidad, es la primera en levantar la mano. En una ocasión al llegar a su trabajo, después de tomar unos días de vacaciones, vio a todas sus compañeras estudiando un libro y al preguntarles, ellas le dijeron que un autor iba a presentar un libro y que ellas lo iban apoyar leyendo sus poemas. En ese momento, como es de costumbre, le dijo a su jefe que si podía participar y el contesto que sí, que les preguntará a sus compañeras cuáles poemas no iban a leer y que los estudiara, por que en dos horas se presentaba el libro; de repente llegó una amiga y empezó a platicarle sobre unas cuestiones personales y como a Jacqueline le encanta la platica, se quedó un buen rato a gusto con ella, pero su consciencia le recordó de lo que se había comprometido y la despidió. Comenzó a estudiar; en algunas palabras que tenía duda preguntaba a su jefe y a una de sus compañeras, pero como quedaba poco tiempo, no podía concentrarse y se fue a un rincón para repasar, después al baño y 10 min. antes de comenzar, suspendió todo, dejando que en su momento aflorara el sentimiento de lo que tenía que expresar en los poemas, sólo recuerda que le puso mucho sentimiento. como si fuera algo que le hubiera sucedido en su corazón. Sin imaginar que gracias a ese sentimiento expresado, vivió por un momento algo que jamás olvidará. Una gran emoción después de leer los poemas del libro “El amor y sus delirios” del Escritor y Pianista Alejandro Ramírez Silva. Pues Al recibir muchos aplausos, felicitaciones y abrazos del público y de su jefe el Mtro. Arturo Valencia del Río, pudo experimentar por unos momentos y decir en su interior, ahora sé lo que sienten los artistas. Entre los muchos comentarios que le expresaron fue el del mismo Autor que de inmediato se acercó, le dio un abrazo, la felicitó y le dijo que le hubiera gustado escuchar en su voz, todos los poemas. Que le había logrado sacar una lágrima. Su hermana del Autor, al decir que era una excelente oradora. Un abogado del CERESO, fue a decirle que un poema más y se cortaba las venas, su amiga Lucy le dijo: —Yaqui, si cuando no te preparas lo haces muy bien, ¡¡imagínate, si te preparas!! — Y el público que se acercó a felicitarla.

El carácter de Jacqueline después de todo lo que le sucedió en la adolescencia, juventud y parte de su matrimonio, cambió su carácter de fuerte y seguro a débil y de muchos miedos, algunos superados a la fecha, otros en proceso, por ejemplo, algo que hace poco descubrió en el amor, es que cuando realmente se ama, se perdona todo y se deja libre sin odio y sin resentimiento; por que se desea lo mejor de la otra persona que se ama, más aún si en su momento demostró ser mutuamente el amor de su vida, lo cual le hizo reflexionar y comprenderlo todo, esperando como siempre una pequeña luz que ilumine su vida y su camino de quien siempre ha estado a su lado, Dios, que le da una esperanza para cumplir todas y cada una de sus ilusiones, ser la mejor hija, hermana, mamá, esposa, estudiante, trabajadora y sobre todo el mejor ser humano. Que con ayuda de Dios espera lograrlo; si no ser la mejor, por lo menos una de las mejores.

Como todo ser humano Jacqueline tiene virtudes que le hacen sentir bien, entre ellas: ser alegre, comprensiva, soñadora, analista, tranquila etc. Además de algunos defectos, que están en proceso de superación, como lo es el de la puntualidad, el pensar un poco antes de decir alguna palabra que no comprenda totalmente y llegue a lastimar sin quererlo, economizar la mayoría de sus gastos (Al ser ya totalmente independiente), entre otros. Sólo queda un defecto que le cuesta mucho superarlo, ¡hablar mucho! Pareciera que lo trae en las venas, pues siempre está hablando de algo; por tal motivo, se ha dado a la tarea de escribir, todo lo que su mente y corazón están sintiendo y pensando.

Jacqueline Xique Tepale,
Biblioteca Pública Regional Maestro Vicente T. Mendoza
San Pedro Cholula, Puebla.


Autobiografía 21: Lizbeth


MI NACIMIENTO
Hola, soy Lizbeth Juárez Morales, Nací el 19 de Julio de 1977, en México D.F. y soy la segunda hija de Natalia Morales y Honorato Juárez, mi hermano mayor se llama Juan José y mi hermana  menor se llama Doris Magali. Comenzaré a platicarles cómo fue mi nacimiento, mi mamá comenzó a sentir los dolores normales de toda mujer embarazada a punto de dar vida a un ser y se fue al hospital. Ya no pudo más y nací dentro del elevador siendo la 1:00 AM.  Fue difícil pero enseguida la atendieron tuve que estar en incubadora por unos días y gracias a Dios todo muy bien.
A raíz de eso he sido un poco delicada de la piel, pero nada grave, fui creciendo. Mi hermano sentía un poco de celitos al grado que un tío le comentó que bonita hermanita tienes, ¿me la regalas? Y mi hermano le dijo que sí; cuando el tío ya iba de salida mi hermano corrió a decirle  ¿no, que te ibas a llevar a mi hermana?
Siempre he sido de buen comer, por lo tanto toda mi vida he sido gordita, por esa razón todos me conocen por   “la gordis ”.
MI INFANCIA
Lo que recuerdo de mi infancia es  poco pero me marcó. Recibí mucho cariño por supuesto por mis papás pero también de tíos como de la familia de mi tío Nato (hermano de mi papá) y sus hijas que me llamaban Heidi porque tenía el cabello corto de peluquita y era muy chapeada. Las veía muy poco cuando llegábamos a visitarlos a su casa en México, D.F. o cuando venían a la feria del pueblo que es en Agosto.
Mis papás siempre trabajaron y nos dejaban encargados a mi hermano y a mí con una tía hermana de mi mamá, se llamaba Felicitas. Todos la llamábamos mamá Félix. La quise muchísimo, con ella aprendimos a vivir de una manera sencilla. Con carencias pero fuimos muy felices. Cómo recuerdo que nos daba todas las noches para merendar un tecito de hierbabuena con galletas de animalito mmmmm… era riquísimo. Conviví muchísimo con mis primos Elsita, Chuy, Josué, Roberto, José Manuel y el Rodris. Era muy divertido porque todo era jugar. El sábado era el mejor día porque todos nos reuníamos, recuerdo cuando jugábamos a la casita, sacábamos todas las sillas de mamá Félix, el techito eran todos sus rebosos y llegaba la hora del baño. Nos bañaba mamá Félix a todos en el baño de temazcal. Y lo mejor de todo que al final del baño nos esperaba una deliciosa sopa de fideo con plátano que antes de meterse al baño mamá Félix ya había preparado. 
Llega  el tiempo de la escuela, el kínder no fue tan divertido, en México estuve el primer año en una escuela religiosa pero en realidad eran unas monjitas muy regañonas y ¡cómo sufría!, pues a los 5 años nos venimos para Puebla, es decir, a mi querido Acajete. Era lo mejor porque  estaba toda la familia, ¡ay… pero en el kínder!, no me convencía mucho porque había dos niños que me molestaban, me abrazaban y esa fue la razón por la que escondía mis zapatos para que ya no me pudieran llevar al Kinder. Le lloraba a mi mamá para que me llevara a la escuela donde iba mi hermano y mi mamá al ver mi desesperación habló con el director de la Primaria “Miguel Hidalgo”
Y me aceptó como oyente puesto que tenía sólo 5 años pero me puse las pilas y al final del ciclo me dieron mi boleta de primer año. Así fue que a los 6 años ya  iba en segundo año. Gracias a Dios no reprobé ningún año. En sexto de primaria comencé a practicar el voleibol y conseguimos llegar a los juegos pre-nacionales que fueron en la ciudad de Oaxaca. Quedamos en tercer lugar  pero fue una muy bonita experiencia. Y de 11 años termine la primaria.
MI ADOLESCENCIA
En la secundaria fue padre porque la mayoría de mis ex-compañeros de la primaria continuaron en la misma secundaria “Emiliano Zapata” aquí empezaron los hormigueos en la pancita por los niños. Era divertido y aún muy sano.—No pasaba de las cartitas, los regalitos, y los regaños de mamá cuando me repetía muchas veces: no quiero que empieces con el noviecito porque te saco de la escuela. Mi sueño era estar en la escolta de la escuela y le eche  muchas ganas a la escuela ya que eran los mejores promedios los que tenían ese privilegio y gracias a Dios se me hizo.
La preparatoria  también la estudié en Acajete. Fue en la  América Libre, apenas se empezaba a manejar lo del rollo de las computadoras, pero las tareas siempre las hacíamos con el apoyo la Biblioteca “sor Juana Inés de la Cruz”, teníamos la fortuna de tenerla a un costado de la escuela y ahí estábamos metidos todo el tiempo, era padrísimo. 
Llega el momento decisivo y muy importante ya que aquí empezamos a tener una idea clara de lo que queríamos estudiar como licenciatura. Y así fue una maestra que tuve, nos llevó al grupo a varias visitas relacionadas al área de la salud y es así como decido estudiar la licenciatura en Químico-fármaco-biólogo.
Recuerdo que el simple hecho de pensar si pasaba el examen de admisión o no, me afectó demasiado. Tanto que así comenzó mi problema de tensión nerviosa (vitíligo), y se me complico con muchas cosas, como el tener novio y que mis papas no estaban de a cuerdo,  como la muerte de una tía que yo consideraba una madre, porque mis papás como trabajaban ella se encargaba de cuidar tanto a mi hermano como a mí. La verdad es el día que no he podido superar esa gran pérdida aún en contarlo me afecta.
MI JUVENTUD
Considero que el comenzar una carrera universitaria, fue el inicio de una etapa muy bonita, y responsable. Conocí muchos amigos. El simple hecho de comenzar a viajar de Acajete a Puebla fue un gran cambio, y porque no decirlo, muy difícil pero vale la pena aguantar y ser perseverante para lograr y poder cumplir  los objetivos.
Eso sí disfruté a lo máximo porque me encanta bailar y cada fin de semana me iba de  fiesta, a bailar y hacer más amigos me organizaba con mis sobrinos y como ellos tenían un sonido pues no faltaba fiesta. Pero estaba con la tranquilidad de que ya había cumplido con mis tareas y obligaciones en casa, así escomo más se disfrutan las cosas, con responsabilidad. La verdad recuerdo que también tuve mis ratos de rebeldía.  Que mi manera de vestir no era la apropiada  de una persona universitaria que se supone que debe ser más formal, más recatada, más seria, recuerdo que me llegué a poner un arete en la nariz, y me dolía horrible , fue el motivo por el que me lo quité. Y claro por los regaños de mi familia. Lo mejor de todo es que a mi parecer era en ese tiempo un ambiente muy sano, pues era ese el fin divertirte y salir un poquito de las presiones de toda una semana. Y al mismo tiempo tomar fuerzas para comenzar otra semana.
Terminé esa etapa padrísima y comencé con el momento laboral, ya que tenía que trabajar para juntar dinero, y así poder titularme, pues  mis papas ya habían hecho mucho con darme el estudio. Gracias a Dios tuve en mis trabajos a gente buena y no fue precisamente mis primeros trabajos relacionados a mi carrera, ya que fui cajera, fui empleada en una tlapalería, fui secretaria en una administración del ayuntamiento, y así fue como a complete para el título, así comencé a buscar trabajo en laboratorios particulares  para ir adquiriendo experiencia.
En este periodo conocí al amor de mi vida…mi esposo Miguel Ángel Morales, nos hicimos novios y después de 2 años y medio nos casamos, y un año después viví lo mejor que me a pasado en la vida…ser mamá, y mi hijo ha sido el motor que me impulsa a echarle ganas. Es difícil, pero muy hermoso. Creo que hasta aquí me quedo porque no acabaría.


Lizbeth Juárez Morales
Biblioteca Pública Sor Juana Inés De La Cruz
Acajete, Puebla.
Titular: José Trinidad Juárez Alcazar




Narración 9: Un día.


Adormecida por la influencia de varios días de desvelo tomé la decisión de cambiar mi somnolencia para observar cómo transcurre un día en mi vida. Son las 5:00 de la mañana y salí a encender el boiler, así en 20 minutos hay que entrar al baño. No es un baño relajante como lo tenía pensado, en ese momento recordé que tenía que haber hablado con mi amigo; me pidió que llevará un paquete y como siempre le dije que con gusto. En seguida veo mi atuendo y me digo: —Esto no combina—, regreso y lo cambio enseguida,  doy varias vueltas hasta terminar mi arreglo personal, peinado, maquillaje, perfume. Busco mi bolso y salgo a medio camino; calle abajo regreso. Se me han olvidado las llaves de mi escritorio, nuevamente recorro el camino de antes.
El aire fresco de la mañana me pone de mejor humor,  dando pasos grandes hacia mi trabajo me encuentro con varios jóvenes de la escuela secundaria; al igual que yo se dirigen hacia allá ellos a recibir clases y yo, para iniciar mi jornada de trabajo, coincidentemente al caminar más rápido también me duelen las rodillas y la rapidez con la que pretendía caminar se queda como una idea. Llego a mi trabajo, me encuentro a varias personas. Algunas me saludan, otras sólo pasan junto a mí,  su mirada  burlona me disgusta pero continúo caminando. Sé que algo murmuran sobre mí, lo leo en su rostro pero como si no me diera cuenta, sigo avanzando e ignoro sus risas sarcásticas. Les saludo como saludo siempre. Llego a la escuela entro en la oficina, saludo, enciendo la computadora y poco a poco entramos en materia de trabajo. Dos horas y llega el receso, un espacio en el que tenemos que salir a vender en la cooperativa escolar; veinte  minutos más tarde nuevamente en la computadora busco el documento que me ha pedido mi jefa, más en ese preciso instante llega un padre de familia y sin poder concluir el documento antes mencionado pues requiere  de una firma del director o responsable de la escuela.
Mis compañeras después del receso se marchan a desayunar y regresan quejándose de que hay siempre lo mismo, y dicen que harán el firme propósito de traerse o prepararse  fruta o algo hecho en casa, son sólo buenas intenciones porque la realidad es que a la hora de levantarnos no tenemos suficiente tiempo para prepararlo.
Casi al final de la jornada abro mi correo electrónico y son varios los mensajes que me han llegado algunos son de reflexiones otros son chistes y documentos; también me llegan unas presentaciones para alegrar el ojo: son de  hombres musculosos y buenos por donde los veas, como quien dice, me recreé la pupila y casi me quedo ciega de ver esos cuerpazos de tentación.
Ya estoy pronta a salir de mi trabajo pero el reloj consume los minutos, las horas, y aún no decido si camino hasta mi casa o espero el paso de la combi. O en su defecto espero a las compañeras que tienen auto, pero me gana el dolor de la rodilla, entonces espero que mis amigas me den un aventón hasta el centro.
Camino de la esquina hasta mi casa, paso viendo que hay en la verdulería ricas frutas y verduras prosigo al pasar por la carnicería también me invita el aroma que surge de la paila en la que se están haciendo los chicharrones. La tentación me gana y compro un cuarto de kilo, de paso compro las tortillas y llego lista para hacerme un gran taco al que agrego una salsa recién hecha junto con agua de limón fresca y reconfortante para quitar la sed ya que el sol esta quemante y esplendoroso, nos lastima las pupilas teniendo que usar gafas oscuras.
Después del delicioso taco llega el momento de limpiar los platos, limpiar la mesa; en fin, dejar la cocina brillante, reluciente. Para al final del día volver a hacer un café, esperamos la llegada del panadero para comprarle una variedad de pan, conchas,  corazones o biscochos, campechanas, ladrillos, tacones imperiales, etc. Antes de acostarme me interesa ver una entrevista en el canal dos que se llama tercer grado y de repente me quedé mirando y escuchando y llega el momento en que el cansancio me vence y me quedo profundamente dormida por lo qué ya no puedo terminar de ver la entrevista. En mitad de la noche recuerdo y la televisión encendida me levanto al baño y apago la tele.
Así que como todos los días, espero un nuevo día un nuevo amanecer.

Nombre: C. Nora Ivón Ortega González.                       01/06/2012
Edad: 49 Años
Correo Electrónico:   Noryivonee@Hotmail.Com
Biblioteca : Guadalupe  Martínez  Ortega
Ciudad: Tételes de Ávila Castillo, Puebla

Autobiografía 20: Clara Mart



UNA EXPERIENCIA PERSONAL (AUTOBIOGRAFÍA)

Planes previos

María Magdalena y Rufo, eran una pareja joven con dos preciosas hijas Belén y Guadalupe y un gran amor que los unía, sin embargo ponerse de acuerdo sobre alguna decisión, estaba lejos de ser su mayor atributo; incluso me sorprende que hayan siquiera logrado enamorarse, pues los dos eran tan distintos. Una broma chusca que le hacemos a Rufo es cómo logró hablarle de amores a María Magdalena, debido a que su gran cualidad no era ser romántico, pero en fin ese es tema para otra historia. Como iba diciéndoles, esos dos maravillosos seres humanos, polos opuestos que se atraen son mis padres.
Mamá quería embarazarse nuevamente, su plan era tener cuatro hijos y si las matemáticas no la engañaban faltaban dos; papá que al parecer nunca ha simpatizado con sumas, le alentaba a  quedarse únicamente con dos niñas, pero, mi madre que es una de las mujeres más tercas que conozco se las ingenió para que yo viniera al mundo ¡Bendita obstinación!, como dice mi padre: fui requerida y casi exigida por mamá. Imagino que mamá desde la tierra le guiñó el ojo al Creador, mientras me encontraba durmiendo en alguna nube del cielo.

Bienvenida a la vida

Un catorce de julio del ochenta y ocho, nací en esos cálidos días de verano. Después de que nueve meses en el vientre de mi madre me resultaron suficientes para que quisiera salir destapada cual corcho de  botella, como era algo perezosa un médico tuvo que auxiliar a mi madre en el parto, al parecer me había perdido en el camino, jugueteando con mi cordón umbilical; aunque no debería recordar ese detalle desde pequeña  he jurado acordarme del día de mi alumbramiento como si hubiera estado presente a manera de espectadora. Obviamente mis queridos familiares con su profundo amor característico, me ignoraban regalándome una mirada de total compasión, restándole importancia a mi prematura locura, por cierto me nombraron Claudia.
Desde niña  me  persiguió la idea de que no sería normal, en verdad nadie tiene la culpa, así se dieron las circunstancias, que se puede decir de alguien que  sueña despierta inventando mundos y contando historias que a veces pocos quieren escuchar. De hecho, he pensando que si esta anormalidad, que escojo llamar “peculiaridad”, no se deba alguna alineación cósmica saltarina, un golpe prematuro en la cabeza, karma de vidas pasadas,  locuacidad, exageración, ganas de hacerse la interesante o sea descendiente de un planeta perdido en la galaxia de Orión, he pasado desde explicaciones místicas hasta científicas, sin encontrar alguna respuesta lógica o metafísica. A estas alturas de mi vida creo que son las ganas de hacerse la interesante las que me hacen sentir rara, lo que me hace pensar que debo ser más humilde y aceptar la unidad que hay en todo.

Regresando al asunto de mi prodigiosa memoria, recuerdo que mi madre me daba tecito de canela. Cuando era una parvulita de algunos meses, tengo una imagen mitigada donde mi hermana mayor, me está cargando dándome un biberón de té, el sólo recordarlo, hace que se venga el olor a la canela y su delicioso sabor; otro recuerdo que me sigue es el de un overol azul eléctrico, con el que parecía fotografía, una de mis más gratas memorias es mi primer día de reyes junto a mis hermanas, no por lo juguetes, en ese entonces hasta una caja de cartón me hubiera parecido un tesoro, sino por la magia del momento.

Dulce niñez

Mis primeros años de vida fueron realmente buenos, tuve la fortuna de caer en una hermosa familia, quizás no nadábamos en lujos, pero conocí la felicidad que provoca una vida sencilla, llena de amor, dichas, tropezones y travesuras, no cabe duda que  los designios del Supremo son perfectos; veo mis años de infancia como juegos con mis hermanas, primos, mascotas y amigos del barrio, ir a la casa de mis abuelos, los cursos de verano en la biblioteca, leer libros, comilonas del dos de noviembre,  ferias del pueblo y centenar de cosas agradables, si hubiera sido menos dramática durante años y fácil de impresionar, pienso que siempre debí saber esa verdad: la infancia es una etapa fascinante y extraordinaria.

Me encantó ir al preescolar; realmente no fui una alumna muy destacada. A mí me importaba ser feliz, hacer amigas, jugar, comandar aventuras, adoptar en el camino uno que otro gatito o perrito callejero y tener la panza llena, sorprendente la facilidad con que ha cierta edad podemos ser felices con tan poco, me gustaba patinar por el suelo mostrando mis destrezas acrobáticas en todo piso, creo que robé cámara en más de una fiesta, interrumpiendo los vals de alguna novia o quinceañera, se me excusaba, a esa edad cualquier niño entrometido, daba gracia (o al menos eso espero).

Al pasar a la primaria, conté con maestros geniales por destacar algunos profesores Evita, Griselda, y Tomasito; me di cuenta que no era precisamente un atleta estrella, por eso detestaba las clases se educación física, además de que era un poco gordita para emparejármele a las Ana Guevara de mi escuela, fuera de eso todo estaba bien, tuve muchas amigas y mi escuela era un enorme patio de recreo, fui un poco despistada en las tareas que fueron otro problemilla, nada grave, pero si molesto. Casi siempre tenía que ir a ver a mi prima Fabiola para pedirle la tarea, una paciente e inteligente niña que hasta la fecha es mi amiga.

A los diez años fui consciente del tiempo, ese viejo con zapatos grandes que nos recuerda que  sólo el Amor  de Dios es eterno; con la muerte de dos de mis personas más amadas, la abuela Esperanza y el abuelo Juan, que murieron consecutivamente, a decir verdad, me costó superar esas perdida, ya que algunas veces reacciono emotivamente, guiándome por el corazón y no la razón. Una sensibilidad que trato de equilibrar con los años. Fui  muy adepta a la Naturaleza, me contentaban y lo siguen haciendo los animales, plantas, árboles y toda la biodiversidad, incluso durante años pensé que estudiaría veterinaria, con una lista a cuestas de maestra, astronauta,  escritora, pintora, patinadora olímpica, bailarina de ballet, gimnasta, científica, antropóloga, actriz de teatro, cantante de rock y un largo etc.

Cambios paulatinos

La secundaria fue un cambio tremendo, “transformarse de niña a adolescente”, veía que todos las compañeritas se enamoran y queriendo encajar en ese instante uno es capaz de enamorarse del primer chamaco al que le está pintando el bigote. En temas románticos tenía el mismo carisma de mi padre, entonces ¡ya se imaginarán! En cuanto a los estudios no hubo problema, me gustaba estudiar; participé en concursos de oratoria, declamación y composición literaria, siguiendo con ese ritmo en la preparatoria, fui encontrando esa gran pasión por escribir, me sentía plena y contenta, al leer un libro, sentía que por fin encontraba mi sitio: es una experiencia trascendental poder comprobar esa gran verdad que somos parte de algo mayor.
Recuerdo que muy pocas veces me preocuparon cosas triviales como modas, ciertas apariencias físicas, cuando empecé a preocuparme (actividad superflua que enferma si se cae en excesos), eran por temas sociales, mundiales, ecologistas, y cuestiones existenciales ¿Quién era?, ¿Qué iba estudiar? Y demás viajes que daba mi mente, casi a punto de entrar a mi mayoría de edad la literatura feminista llego a mí, y pues hay voy yo a seguirla, como las abejas a la miel. Afortunadamente era pasajero,  entendí que no se trata de estar en contra de las personas para lograr lo que se necesita, además de que los “ismos” a veces crean fanatismo.

Sinceramente no sabía que estudiar, tenía claro que quería ayudar de alguna forma y a la vez realizarme, pero no sabía cómo. ¡Deseaba  estudiar tantas cosas!: filosofía, letras, historia, literatura, filología o algo que me acercara a la escritura. Por ese entonces sonaba algo ostentoso, así que hice lo que me pareció más sustentable y que también amaba, la educación; estaba en esa época de mejorar y cambiar el mundo, aclaro que no he perdido ese ideal, ahora sólo lo concreto en algo donde pueda tener incidencia yo misma, mejorando, redescubriendo lo que siempre ha estado ahí mostrándose ante mis ojos.

Mi formación profesional, fue interesante, grata, un poco estresante, una cosilla “agridulce” que hubiera sido más tranquila si yo no me emocionara tanto, pero él hubiera es un tiempo muerto. Me encantó aprender cosas nuevas, leer a Marx,  Moro y Rousseau, me dio esa rara epidemia de la rebeldía contra el estado; me aluciné intensamente de ideologías que ahora veo como parte de un proceso que tenía que pasar; me integré al número de personas económicamente activas en uno que otro simpático trabajo, conocí personas y buenas amistades, me enamoré profundamente de alguien que probablemente jamás se enteró. Así era yo en cuestiones de pareja, un poco tímida y reservada.

Al salir de la universidad, tenía un futuro que creí asegurado “brillante”, no obstante a veces es necesario que la vida nos mantenga en la tierra viendo hacia el cielo, y los planes que veía concretados se esfumaron como el éter en las montañas, empezó un deambular y un peregrinaje tremendamente raudal, transformaciones de pensamiento y acción, imprudencias, nostalgias,  en la lista de empleos se aumentaron unos cuantos más, viajes, pluralidad de idiosincrasias, despedidas, llamados urgentes de salud e intervención médica, todo ello parte de una profunda purificación personal para sanar el pasado.

Un proceso que nunca  acaba

No es que sea una persona con experiencias de telenovela, mi vida ha sido simple, creo que  me la compliqué un poco, estoy  dejando el melodrama. Todas y cada una de las experiencias han sido importantes y mágicas desde el simple hecho de hacerme consciente de que estoy viva al respirar profundamente, escuchar una maravillosa canción o música, el leer un buen libro, apreciar una bella pintura, ver una hermosa película, al estar con las personas  amadas, abrazar, enamorarse, convivir con la naturaleza, caminar o el hecho de despertarte las mañanas ver la luz del sol y agradecer al Absoluto la enorme oportunidad de estar viva.

Actualmente me encuentro muy feliz, he comprendido que hay un equilibrio sano entre hacer lo que amas y no morir en el camino de hambre, esto es hacer todo con amor. Vivo más ligera sin etiquetas ni tantos planes o proyectos,  cantando con el corazón esa bella melodía llamada risa, tratando de vivir en la Sabiduría de la incertidumbre que significa disfrutar cada momento de la jornada de la vida, aunque desconozcamos el desenlace.

Me atrevería a definirme como un ser espiritual con un cuerpo humano sexuado en femenino de veintitrés años, sensible, cambiante, tierna, segura, introvertida en algunos momentos, extrovertida casi siempre: un ser que se sigue construyendo y co-creando, en el armar de infinitas posibilidades; con un rol de docente, elijo y decido mi pasión de escritora como expresión e introspección de vida, realizo mis propias creaciones literarias, narrativas, prosa, poéticas, y sigo escribiendo para vivir plenamente mi creatividad, esperando publicar pronto mi trabajo, como describirme se me hace peliagudo, pues no me gusta etiquetarme, espero, haber sido clara.

Esto es grandes rasgos lo que puedo compartir, quizás olvidé algunas cosillas,  mis gustos van cambiando, me volví vegetariana. Disfruto la paz del silencio, meditar, me gustan los colores: el verde es mi preferido. Amo los mangos, me interesa la unión de ciencia y espiritualidad, ahora leo más a Ariza, Chopra, Dispenza, Hay, Krishnamurti,  Osho, Walsh, Wayner, Winter, Witman, entre otros. Me revitaliza aprender de otras personas y conocer culturas, tradiciones y alternativas más sostenibles, en respeto, libertad  y armonía a  todos los seres que habitan este bello mundo.

Mi vida es una historia que se sigue escribiendo y eso me da una enorme emoción e inspiración para seguir adelante, siento que Alguien ya conoce el final,  estoy profundamente agradecida de que esa Fuerza vital y Energía Absoluta  esté conmigo siempre, permitiéndome amar, ser feliz, recordar, aprender, desaprender, co-crear, dar, mejorar, ayudar, convivir, conocer, soñar, salir de la ilusión,  levantarme y mucho más. Es decir: vivir auténticamente, completa, inmensa, intensa, profunda, real,… de verdad.

Biografía 19: Nierls Bohr


1.Nombre de autores de la biografía: Leopoldo García, Colín S, Marcos Mazarí, Marcos Moshinsky et al.
2. Persona de la que habla: Nierls Bohr
3.Título (si lo tiene):Niels Bohr: Científico, Humanista, Filósofo, Humanista.
4.Editorial: Fondo de Cultura Económica

5.Un resumen de la biografía
Niels Henrick David Bohr, nace en Copenhague, Dinamarca el 7 de octubre de 1885; ser humano cuyo destino fue realizar un aporte fundamental en la ciencia creando una verdadera revolución de la física clásica a la física cuántica. Creció en una familia acomodada ya que su padre era profesor de fisiología en la Universidad de Copenhague, permitiéndole desarrollarse a lo largo de su niñez y juventud en un prodigioso ambiente cultural, junto a sus hermanos.
Realizó sus estudios profesionales en la Universidad de Copenhague, con las influencias de las corrientes científicas de toda Europa, realizó estudios doctorales y posdoctorales. Siendo aún un joven de 26 años, se vio asiduamente  atraído por la investigación del átomo y su desarrollo desde Demócrito hasta el experimento de Rutherford en 1911 que daba lugar a la concepción planetaria del átomo rodeado de electrones, Bohr realizó unas cuantas investigaciones de los nuevos hallazgos atómicos para finalmente colaborar con Rutherford en Manchester.
A pesar del gran interés y respeto que mostró por las ideas Rutherford, una parte de esa teoría mostraba absurdos, Bohr recurrió a las ideas de cuantización, originalmente introducidas por Plank y Einstein relacionadas con la radiación y que aplicó al movimiento de los electrones; Bohr introdujo la primera formulación teórica que permitía entender la estabilidad de los átomos y más adelante mostrar que las propiedades químicas de los elementos estaban directamente ligadas al número y la ordenación de los elementos del átomo correspondiente. Estos experimentos fueron la base para que en 1922 le entregaran el reconocido premio Nobel en Física.
En los años veinte el Instituto de Física Teórica que la Universidad de Copenhague se creó para albergar a Bohr y sus colaboradores,  sentaron las bases para la mecánica cuántica, pues las interpretaciones de Bohr para la comprensión de la materia han sido la base de los avances tecnológicos que hemos tenido entre ellos tristemente las armas nucleares. Muy consciente de este hecho y de que dichas teorías y avances tuvieran un mal uso se encargó de expresar su clara preocupación y hacer un llamado al grupo científico para que se actuara en base al desarrollo social y no a la destrucción.
Lamentablemente sus mayores preocupaciones se hicieron realidad cuando inicio la segunda guerra mundial, debido a la intervención nazi en su país se desconectó de los progresos del campo de la fisión. El temor de que en Alemania donde surgieron los conocimientos iniciales de energía por Hahn y Strassmann, mecanismo totalmente nuevo también podría elaborar explosivos de potencia increíble, siendo así la bomba atómica. Tuvo que huir de su país y llegar hasta Inglaterra, donde se enteró de los progresos nucleares y de las terribles cosas que se planeaban.
Pasando la guerra y sintiendo un poco de frustración por no haber evitado las consecuencias de las devastadoras armas nucleares, se entregó en cuerpo y alma a ser un verdadero mensajero de paz y cooperación internacional y un extraordinario promotor científico hasta su muerte en 1962, tratando de probar que varios fenómenos que aparentemente no tenían una relación estaban conectados
En algunas grupos científicos lo consideran un conservador, por su punto neutro acerca de la teoría del fotón y en otros grupos se le ve como un verdadero revolucionario, hasta el mismo Einstein con quien no concordaban en algunas cuestiones lo considero un ser humano con la sensibilidad e instintos únicos,  capaz de realzar el descubrimiento más importante –en ese entonces– de la historia, sin duda “He aquí la forma máxima de musicalidad en la esfera del pensamiento”, como lo llamo el otro genio alemán.



Claudia Ramírez Martínez
Biblioteca Profr. Joaquín Paredes Colín
23 años
Tehuacán Puebla. 

martes, 5 de junio de 2012

Biografía 18: SERGIO PASCUAL LOPEZ JUAREZ


SERGIO PASCUAL LOPEZ JUAREZ
(1960-     )

Poblano nacido el 08 de Octubre de 1960, en el municipio de Quimixtlán, vivió sus primeros 5 años en Quimixtlán junto con sus padres. De ahí sufrió la separación de sus padres y se marchó a vivir con su mamá a casa de sus abuelos maternos en Chilchotla Puebla. Sufría muchos maltratos por parte de su abuelo, además de muchas humillaciones. En 1968 huyó del que era su hogar y se dirigió a un pueblo vecino llamado Guadalupe Victoria; ahí durmió dos noches en el parque, luego lo adoptó una pareja que no podía tener hijos, ellos le brindaron educación, vestido y comida durante 10 años.
En 1979 se volvió a encontrar con su padre y regresó vivir con él, pero su padre lo puso a trabajar muy duro, para mantener a sus medios hermanos.
A los 26 años de edad se enamoró de la Srita. Lilia Mora Olivares, y contrajo matrimonio con ella un año después, por lo que trabajó muy duro para no volver a sufrir miserias.
En 1990 trabajó mucho en sus siembras de papa y maíz, lo cual fue su golpe de suerte. De sus ganancias, construyó un hogar para su familia, siguió trabajando arduamente y lograron comprar 3 camiones y una retroexcavadora, la cual ahora con sus 6 hijos han estado trabajando para vivir mejor cada día.


  ATTE.

María del Pilar López Mora.
Biblioteca Publica Matías P. Marín No. 3206
Quimixtlán,
Cd. Serdán, Pue.

Un mundo sin gente 2: LAZOS



Su raíz bien amarrada a la tierra, su tronco grueso y de altura enorme, forman un hermoso árbol framboyán sus ramas delgadas pero con abundantes y pequeñas hojas color olivo y flor naranja con un matiz verde y negro caen estas al soplar el viento formando una alfombra de flores al pie del árbol cubriendo su raíz.
Sus ramas entrelazadas dejan pequeñas ventanas en lasque el sol alumbra  la tierra entre la sombra del árbol. Las ramas más largas  se ven como si tocaran  el cielo y al atardecer cuando el viento sopla más fuerte y el sol se oculta, las flores caen como si una lluvia de estrellas cobijara el árbol.

Ana Rosa Ortiz Hernández
Biblioteca: Israel Gómez, Xicotepec, Puebla

¿Lees lo que leo? 35: Alí Babá y los cuarenta ladrones



Anónimo
EMU Editores Mexicanos Unidos  S.A.

Érase una vez un humilde leñador llamado Alí Babá que un día vio, por casualidad a unos hombres que llegaron hasta una enorme roca. Uno de ellos pronunció: —¡Ábrete sésamo! — En ese momento aquella gran piedra se movió y los hombres entraron a la cueva, en donde depositaron muchas riquezas que habían robado. Después de dejar su cargamento salieron del lugar pronunciado aquellas palabras y era el jefe de todos ellos, dijo; ¡Ciérrate sésamo! Y la gran roca tapó la entrada de la cueva. Los ladrones que eran cuarenta, montaron sus caballos y se alejaron a todo galope.

Alí Babá entró a la cueva y tomó sólo lo suficiente para que le alcanzara para comer un año, contó este secreto a su hermano Cassim pero éste era rico y muy ambicioso y al saberlo se llevó varias mulas y caballo para cargar todo lo que pudiera, pero mientras estaba en la cueva llegaron los ladrones y le dijeron que  le harían pagar caro sus ambiciones y Cassim les dijo que le perdonaran la vida y que les diría quien les había dicho el secreto, entonces confesó que había sido su hermano Alí Babá quien le había dicho.

El  jefe y los ladrones no dejaron escapar a Cassim lo tuvieron como rehén y buscaron Alí, hallándolo lo llevaron junto con Cassim, y el jefe dijo —Tengo que matar a los dos porque así me cercioraré que nadie más sabrá nuestro secreto. Pero Alí Babá  les dijo no, mátenme sólo a mí yo soy el que divulgó su secreto dejen a mi hermano libre por favor.  En ese momento la cueva empezó a derrumbarse, los ladrones quedaron atrapados y Alí Babá y Cassim lograron escapar.

Cassim al verse al borde de la muerte y al ver que su hermano era capaz de dar la vida por él, decidió cambiar su estilo de vida, dejó de ser ambicioso y su riqueza la utilizó para ayudar a su propio hermano y a las personas que más  lo necesitaban.

GRACIELA ORTEGA VAZQUEZ
BIBLIOTECA “SOR JUANA INES DE LA CRUZ”
ACAJETE


lunes, 4 de junio de 2012

Escribe tu final 18: Caminos hacia los manzanos



Ejercicio 3
Escribe tu final
Libro: Clemencia, cuentos de invierno
Autor: Ignacio M. Altamirano

1 Dos citas de los cuentos de Hoffman
Una noche de diciembre mientras que el viento penetrante del invierno, acompañado de una lluvia menuda y glacial ahuyentaba de las calles a los paseantes, varios amigos del doctor L… tomábamos el té, cómodamente abrigados en una pieza confortable de linda aunque modesta casa.


Caminos  hacia los manzanos
─ ¡Vamos Clemencia! Que ya esta anocheciendo, el frio se empieza a meter por las rendijas de los abrigos y puede causarte algún resfriado.
Clemencia, se quedó viendo a ese hombre, que se había convertido en parte de su vida, parecía que se preguntaba cómo alguien tan delgado podría llenar toda una habitación con su sola presencia, sonrió y le contestó─ voy a mi paso─.
Luis, la observaba mientras que ella con pasos lentos como los de una tortuga, caminaba hacia su lado. Él la amaba, me lo había confesado. Amaba su mirar de niña su caminar de anciana, indiscutiblemente la amaba, pero un hombre tiene su límite de tolerancia, así que optó por alzarla en brazos, como se cargan a los críos pequeños y la llevó hasta el árbol de manzanos, el invierno sacudía sus hojas yaciendo en estragos sus frutos,  al árbol no parecía importarle, bailaba a la par del aire, formando una mezcla exquisita de amantes y amigos.
Rodeados por un ambiente gris, típico de una noche fría, comenzó a nevar, milagrosamente copos de nieve escurrían del cielo y el momento no pudo ser más perfecto, bello y honesto para el doctor Luis y Clemencia; eso lo viví nadie me lo contó, yo miraba embelesado desdela ventana que da al patioa esa pareja de enamorados.

Claudia Ramirez Martínez
Biblioteca Profr. Joaquín Paredes Colín
Tehuacán Puebla. 

La aventura del libro 5: La aventura del Índice en Librin


La aventura de Índice en Librín.

Había una vez en un pueblo muy lejano de nombre Librín. Ahí  vivían muy felices el señor Prólogo y la señora Portada. Tenían dos hermosos hijos: el pequeño Tejuelo y la pequeña Gurdas. A ambos les gustaba jugar en el parque Planos con sus amiguitos Cubiertas y Contraportada.
Un día, jugando en planos se encontraron a un bonito Índice que estaba  abandonado, ellos trataron de buscar a su dueño pero no lo encontraron y se preguntaron ¿que haremos con Índice? es tan pequeño y tierno y puede morir de frío.
Como a Cubiertas en un cumpleaños sus papás, el señor Lomo y la señora Fortis le habían regalado a un pequeño nervios color blanco era muy bonito y claro sus papás no lo dejaban tener mas mascotas en casa por que lo enseñaron  a ser responsable y él sabia que tener una mascota era una gran responsabilidad.
A Tejuelo y a Guardas no les quedó más remedio que llevarlo a casa pero ese fue su secreto. Tejuelo lo escondió en su cuarto para que sus papás no se dieran cuenta hasta que un día el pequeño Índice ladró y la señora Portada fue a ver  y se dio cuenta de que tenían escondido a un Índice en el cuarto e inmediatamente busco a tejuelo y a guardas y les llamo la atención pero la señora portada sabia que su esposo no los dejaría quedárselo y  guardo el secreto.
Un día el señor prologo se levanto muy temprano y al ir caminando  piso una popo del pequeño índice y estaba tan enfadado que regaño a tejuelo a guardas y a la señora portada por que no le habían pedido permiso para poder tener a un índice en casa.
Después de el enfado de el señor prologo los entendió por que cuando era pequeño el había hecho lo mismo y les regalo una casa para índice.
Paso poco tiempo cuando apareció una importante escritora la señorita colofón, a quien le encantaban los niños y escribir aventuras y cuentos para los pequeños. Ella era amiga de un importante pintor el señor lomo, eran muy buenos amigos desde que ella era pequeña y tenían mucho tiempo de no haberse visto.
Hasta que un día fueron de paseo y el señor lomo le contaba a la señorita colofón que había entrado un portadillas a su casa y se había robado a su pequeño índice y había hecho todo para encontrarlo: pego anuncios y lo busco personalmente pero no logro encontrarlo. El señor lomo estaba aun triste y ella lo invito a pasar unos días en librin, hay había una cabaña muy bonita cerca planos donde había mucha vegetación y tranquilidad. Al llegar decidieron  salir a caminar y vieron a unos pequeños pasear a un bonito índice que le recordó al suyo y les pregunto a los pequeños ¿Quién se los regalo? Ellos se asustaron y se fueron rápidamente a su casa, le platicaron a su mamá lo que había sucedido. Al poco rato llego el señor lomo y la señorita colofón y hablaron con la señora portada. Ella les comento que tenía pocos días de que sus pequeños hijos lo habían encontrado abandonado en planos y que habían buscado al dueño y no lo encontraron. Revisaron a índice y el señor lomo se dio cuenta de que se trataba del mismo índice ya que este tenía una marca en la pata trasera. Al fin había encontrado a su pequeño índice. Índice movió la cola  de alegría al haber encontrado a su amo.
La señorita colofón escribió un cuento de este suceso y el señor lomo pinto un bonito cuadro de esta bonita familia y les regalo un bonito índice.

Y   colorín colorado esta historia se ha terminado.

Elaboro: Edith Barranco Coria
Biblioteca: Sor Juana Inés de la Cruz
Colección: 553
Municipio: Acajete, Puebla